¿Por qué es tan difícil ser mujer?

Si has visto el título de esta entrada, has bajado el cursor para seguir leyendo o has clicado en Facebook, por ejemplo, para llegar hasta aquí, es bastante probable que seas mujer. Es posible que seas un hombre pero, para qué engañarnos, probablemente el porcentaje de lectores de esta entrada sea de 1 a 10, hombres versus mujeres. La guerra de los sexos continúa en pleno florecimiento pese a que ya no está de moda la expresión y puede hasta resultar que es políticamente incorrecta. Si creéis que me equivoco -¡ojalá!- podéis protestar dejando un comentario en esa cajita en blanco que encontráis al final de cada entrada; debe de apabullar bastante su blancura porque, hasta ahora, sólo una lectora de este blog se ha atrevido a enviar sus palabras por esa vía.

cantante

Cantando en las calles del barrio de Beyoglu, Estambul (Turquía)

El párrafo anterior no es gratuito, aún no me he convertido en una feminista recalcitrante o en una lesbiana resentida como tuvieron a bien llamarme hace unos días porque llevaba una chapa en la que se podía leer: “Si fueras el doble de inteligente de lo que eres, aún seguirías siendo tonto”. Cuando la elegí, pensé que era divertida, que invitaba a reírse de uno mismo (o de una misma, creo que el género de la palabra “tonto” indujo a error). Después comprobé que una frase escrita en una chapa puede tener muchas lecturas: depende del receptor del mensaje.

graffiti2

Graffiti en la pared trasera de un puesto del Naschmarkt de Viena (Austria)

Disgresiones aparte, vuelvo al párrafo inicial: ¿por qué la mayoría de los hombres no leen artículos o entradas o blogs o comentarios que traten sobre la mujer? Tras darle muchas vueltas, he llegado a la conclusión de que no les interesa. Debe de ser porque, como dice esa terrible expresión, “son cosas de mujeres”: se empezó empleando para hablar de los marujeos, las tareas domésticas, los hijos y todo aquello que se escapaba al entendimiento de los hombres y que parecía propio de las mujeres como, por ejemplo –escojo un tema al azar-, pasarse horas hablando sobre maquillaje o productos de belleza o moda. Me imagino que, en aquella época, “las cosas de hombres” serían el fútbol, los coches, el bricolaje y el trabajo.

encuentro

De charla a media tarde, Budapest (Hungría)

Hoy en día estamos mucho más avanzados, qué duda cabe: el feminismo está bien visto, siempre que no sea extremista –aunque cada cuál mide el extremo con diferente rasero-; el concepto conciliación está en boca de todos; los padres ejercen como tales cambiando pañales y bañando a los críos –les cuesta algo más ejercitarse como “amos de casa”, según tengo entendido-; el mercado laboral está abierto a mujeres y hombres por igual –aunque no en igualdad de condiciones-… Incluso en algunos lugares nos discriminan positivamente –feliz hallazgo expresivo éste de juntar “discriminación” con “positiva”, tengo que buscar quién fue la brillante mente que creó tal mezcolanza para celebrárselo como debe de ser-.

caballo

Conductora de coche de tiro, Stephansplatz, Viena (Austria)

Pese a todo lo anterior, ser mujer sigue siendo difícil. Digo ser mujer, así, en general, pero me estoy refiriendo a la mujer occidental, económicamente independiente, moralmente hecha a sí misma; por motivos de espacio, tengo que olvidarme de todas esas mujeres de las que se abusa, que sufren violencia física y psíquica, sobre las que se cometen –he elegido el verbo expresamente- prácticas sexuales aberrantes, entre otros comportamientos deleznables.

sepia

En el harén del palacio Topkapi, Estambul (Turquía)

Ahora es cuando me viene a la cabeza una avalancha de preguntas. Algunas os podrán parecer falsas afirmaciones disfrazadas de interrogantes; otras, totalmente absurdas, impensables. Quiero saber qué pensáis, quiero que discrepéis, que comentéis, que protestéis. ¿La razón? Considero que muchas de las situaciones que voy a plantear más abajo se producen por inercia, por prejuicio, por inatención.

¿Por qué en el imaginario popular los gays molan y son “cool” mientras que las lesbianas son unas marimachos, desviadas y feas?

escultura

En la entrada del museo del cómic de Krems an der Donau, Austria.

¿Por qué se da por hecho que todas las mujeres queremos ser madres?

¿Por qué el deporte femenino es (sistemáticamente) ninguneado por los medios, por los grandes patrocinadores y por el público?

pompa

Pompas de jabón en la Karlsplazt, Viena (Austria)

¿Por qué las mujeres no hablamos abiertamente de sexo –entre nosotras, con un especialista o con quien sea, delante de una cerveza o de un café- si tenemos tantas o más dudas y experiencias que cualquier hombre?

En relación con el sexo, se me ocurre preguntarme también ¿por qué los hombres follan, se masturban, dan por culo, se acuestan con, hacen el amor con, experimentan, ven películas porno y un sinfín más de prácticas mientras que las mujeres parece que sólo hacemos el amor –si acaso y no muy a menudo- o eso decimos?

¿Por qué las mujeres nos maquillamos y los hombres no?

¿Por qué una gran mayoría de feministas consideran que maquillarse es antifeminista?

¿Por qué muchas mujeres tardan horas en arreglarse para salir mientras que pocos hombres invierten el mismo tiempo en “ponerse guapos”?

lectura

Lectura cerca de San Salvador en Chora, Estambul (Turquía)

Una cuestión que siempre me ha dejado perpleja ¿por qué incomprensible razón un hombre cobra de media, en el mismo puesto de trabajo, un X% más que una mujer?

¿Por qué a las conferencias de temas varios, no especializadas, asisten muchas más mujeres que hombres pero son los hombres los únicos que plantean preguntas o comentan la charla en el tiempo de los asistentes?

feliz

Soñando, respirando, descansando… Budapest (Hungría)

¿Por qué un hombre es soltero y una mujer está soltera?

Y, sobre todo, ¿por qué aún hoy, siglo XXI, año 2014, me sigo haciendo todas estas preguntas?

graffiti

Graffiti en la pared trasera de un puesto del Naschmarkt de Viena (Austria)

Anuncios

3 comentarios en “¿Por qué es tan difícil ser mujer?

  1. Hola, me parece muy interesante lo que dices y estoy bastante de acuerdo. Pero echo de menos un poco de optimismo, yo soy un hombre y me interesa la opinión de la mayoría de las mujeres, de alguna no ni aunque fuera del otro sexo.
    Yo creo que el mundo sería mejor si mandasen más mujeres lo que pasa es que la que lo consigue cree que tiene que ser más “macho” que los tios y al final esa perspectiva femenina termina perdiendose.
    Bueno mucha suerte en la lucha contais con mi apoyo y el de muchos hombres aunque no lo creas. Espero que lo consigáis sobre todo por las mujeres tan maravillosas que llenan mi vida. Saludos

    Me gusta

    • Hola Jose:
      Me parece que el toque optimista lo acabas de poner tú con tu comentario: gracias por tu aportación. La entrada está llena de preguntas que esperan respuesta y, si éstas vienen en forma de negación de lo expuesto, ¡bienvenidas sean todas!

      Me gusta

  2. ¿Por qué compañeros profesores de más edad me llaman “seño” mientras que con mis compañeros masculinos nunca emplean apelativos semejantes, y ni siquiera se les ocurriría llamar “profe” a los que son tan jóvenes como yo?
    ¿Por qué cuando le digo a mi alumnado que casarse me parece una cosa hortera y obsoleta y que determinados piropos son actos sexistas ellos y ellas abren los ojos como platos?
    ¿Por qué mis alumnos hacen muchísimo más uso de la palabra en clase que mis alumnas, aun siendo una situación que yo como moderadora trato de reconducir y de la que les advierto explícitamente?
    Porque bajo una apariecia de feminismo (edulcorado, cuando no escrito directamente con el libro de estilo del Vogue), seguimos en una situación de sometimiento absoluto a patrones sexistas. Eso sí, estos han cambiado (que no evolucionado) hacia roles renovados; en nuestro patrón sexista actual una puede tener estudios superiores, si bien una parte mayoritaria de la sociedad verá con mejores ojos que estos estudios te conduzcan a ser maestra o enfermera que profesora de universidad o médica, para así poder seguir llamándonos “seño” y reduciéndonos al papel decorativo y sentimental que nos corresponde: curar heridas y cambiar pañales sí, pero desde luego no sentar cátedra o ser juezas de nada en un mundo de hombres.
    Hace un siglo la idea de “feminidad” nos relegaba a las tareas y cuidados del hogar. Hoy podemos trabajar, pero mejor en profesiones femeninas (o si lo hacemos en profesiones masculinas deberemos asumir roles masculinos) y sin olvidar que al volver a casa (porque hay un hogar, en el caso de la mujer, siempre debe haber un hogar y un marido o el deseo de un hogar y un marido) nos esperan las tareas de cuidados de niños y ancianos, que la casa sigue siendo femenina y la política masculina, el deporte masculino y la moda femenina, los sentimientos femeninos y la razón y la palabra masculina; y para acabar, la homosexualidad exclusivamente masculina, porque las mujeres son de los hombres (y la homosexualidad femenina se acepta solo como fantasía masculina, nunca en el plano real sino como parte de un imaginario masculino).
    La masculinidad ha mutado también, los niños son más frívolos y se obsesionan por su aspecto físico; se hacen fotos sin camiseta y las exhiben, como los futbolistas, porque la frivolidad el infantilismo son aplaudidos por una sociedad que sin ellos se desmoronaría. .
    La mujer, como los homosexuales, podemos salir de nuestro agujero a la esfera pública siempre que interpretemos el papel que la sociedad nos encomienda y que implícitamente interiorizamos desde niños. Pero ni las mujeres ni los homosexuales estamos consiguiendo escribir nuestro papel. La desgracia no acaba aquí: muchos hombres, con seguridad, tampoco.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s