“Del Revés”, una lección de animación y de estereotipos

INSIDE OUT – Pictured ©2015 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

La mayoría de los comentarios que he oído o leído sobre la última película de Disney-Pixar, “Del revés” (“Inside Out”), son claramente positivos, ensalzan la estética de la obra, el guión, el sentido del humor que salpica los diálogos, la maestría técnica… Estoy de acuerdo: es un producto visual impactante, bien hilado, conmovedor en ciertos momentos, hilarante en otros. Pero también es una ficha más en la construcción y preservación del statu quo de las sociedades occidentales, de los principios patriarcales que nos rigen, del modelo del niño-rey que tiene todo lo que quiere, de estereotipos fijados a fuego que no corresponden con la diversidad y la complejidad de nuestro mundo. Es de estas sombras de las que quiero hablar en esta entrada, las críticas ensalzadoras las podéis encontrar en cualquier otra fuente.

La unión de Disney y de Pixar me recuerda al doble personaje literario del Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Disney pone el toque edulcorado, lo políticamente correcto, la lagrimita fácil y la sonrisa atontada mientras que Pixar parece que quiere aportar la parte gamberra, el sentido del humor ácido, el riesgo de lo ininteligible. Todo dentro de unos límites, por supuesto. Hay ciertas figuras indiscutibles, algunas ideas sagradas, intocables. Empecemos por el principio.

Él y ella, la pareja desigual

El corto que precede a la película, “Lava“, es notoriamente machista, aparte de sensiblero y prescindible. Un volcán de aspecto avejentado, bondadoso, rechoncho y, aunque sea una estructura geológica creo que podemos decirlo, feo aparece en pantalla cantando una canción –que, a propósito, es ñona, sosa y, no exagero, insufrible-. La canción la escucha, en las profundidades, un volcán-hembra, una mujer-volcán estilizada, joven y de bellos rasgos mesoamericanos. Supongo que no os destrozo el final si os digo que, después de un par de peripecias, ambos volcanes terminan unidos –con catarata entre medias y todo-, enamorados y cantando a dúo –sí, es lo que hay, la espantosa canción dura hasta el final del corto-.

INSIDE OUT – Pictured ©2015 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

¿Podría haber sido al revés –como el título de la película que vamos a ver-? ¿Ella el volcán viejo, arrugado y deslucido y él el querubín de los volcanes, de rostro agraciado y finos rasgos? En mi imaginación sí, en Disney-Pixar parece ser que no así que “gracias” por mantener la imagen patriarcal y machista de la pareja que prevalece en la sociedad actual. Por nuestra parte, seguiremos poniendo en marcha campañas poco eficaces contra la violencia de género y la igualdad salarial y laboral de la mujer.

INSIDE OUT – Pictured. ©2015 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

“Del revés”, pero no tanto

“Del Revés” no es una película para niños. Para niños grandes, tal vez. Difícilmente un crío de cinco, ocho o diez años puede comprender buena parte de los diálogos o de las alusiones. Las escenas –brillantes, por otra parte- que transcurren dentro de la parte del cerebro dedicada a la abstracción son complejas, como el propio pensamiento que se da en esa región cerebral. Tampoco parece evidente que los infantes comprendan la necesidad de que existan todos los sentimientos que se ven en la película; junto a la alegría, protagonista indiscutible, la tristeza –su compañera inseparable-, la ira, el miedo y el asco. Entre otras cosas porque, curiosamente, aunque el mensaje parece ser éste, que las vivencias son una mezcla de varios sentimientos, los personajes adultos, los padres de la niña fundamentalmente, están simplificados, cada uno, en un único sentimiento: al padre lo maneja la ira mientras que la madre está controlada por la tristeza –en la niña aún prevalece la alegría, supongo que por la edad-.

A propósito que éste último es otro ejemplo de alineamiento con el statu quo del hombre y la mujer en nuestra sociedad: él la agresividad, la rabia, la lucha; ella la tristeza, la depresión, el conformismo. Es más, el padre trabaja, empieza un nuevo negocio –es la razón por la que la familia se muda a San Francisco-, habla por teléfono con su socio mientras que la madre o no trabaja o se pasa por alto hacer alusión a un posible empleo; para el espectador, la madre es un ser ocioso y un tanto anodino cuya única función parece ser atemperar el humor del padre y consolar a la hija. Gran papel, muy realista (sic).

Madre de Riley,

INSIDE OUT – Pictured ©2015 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

La madre también resulta ser la “infiel de pensamiento” –”en hechos” no existe esa posibilidad, evidentemente; en una familia modelo como la de “Del revés” eso es impensable-. En dos momentos de la película se juega con la figura del amante, un brasileño encantador con camisa blanca abierta hasta la mitad del pecho: un macho alfa, vamos. La mujer se enfada con su marido porque éste no actúa como debe en relación con la niña y recuerda que bien podría haber elegido al exuberante brasileño –lo piensa, no se lo comunica, supongo que es una fantasía irrealizable de la buena esposa-. Después, cuando su marido recupera la iniciativa respecto a su hija, la madre decide echar al olvido la imagen del posible amante. Hizo lo correcto, eligió al buen padre de su hija en lugar de al ardiente y prometedor ¿semental? La figura del padre es intachable: ni sombra de fantasías con otras mujeres, sólo pensamientos relacionados con el deporte televisado. Otro cliché para la saca.

El niño es el rey

Uno de los pilares sobre los que se sustenta la película es el de la niña que lo tiene todo y que es completamente feliz hasta que su padre consigue un trabajo en otra ciudad –o abre un negocio, no queda muy claro- y se tienen que mudar, lejos del hogar, dulce hogar, en Minnesota. A sus 11 años, Riley ha tenido siempre todo lo que ha querido. Vive en una bonita y amplia casa en un barrio residencial, uno de esos típicos de Estados Unidos –el de “Eduardo Manostijera” o “Mujeres Desesperadas”- con su césped delante y su jardín detrás, la valla de madera blanca y poco tráfico. Desconocemos qué tal va en los estudios pero sí que se hace hincapié en que es una buena jugadora de hockey y que este deporte es más que una afición, es su pasión.

Pese a que es el único miembro de la familia que trabaja –o eso parece-, el padre está siempre presente en los recuerdos felices y familiares de la niña: es el que hace monerías con ella –la madre se anima de vez en cuando pero siempre cuando el padre y Riley han empezado por su cuenta-; el que le da de comer en la trona; el que coge el stick de hockey para bromear con Riley; el que la lleva a caballito cuando es pequeña… Un padre con todo el tiempo del mundo para su niña querida.  También es el que se encarga de “abroncar” a la niña y mandarla a su cuarto cuando ésta le contesta mal, primero a su madre y luego a él mismo. Parece que es la primera vez que hay un encontronazo entre padre e hija ¡en 11 años! La niña mimada y buena ha recibido un leve rapapolvo y es el padre el que, dos minutos más tarde, sube a la habitación a disculparse. La niña-reina no puede soportar que se la replique.

INSIDE OUT – Pictured ©2015 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

Colores sí, razas no

Los únicos colores diferentes, en la piel de los personajes, son los de los Sentimientos, elegidos por sus características y connotaciones: brillante amarillo-azulado para la alegría, frío azul para la tristeza, rojo exaltado y pasional para la ira, verde llamativo para el asco y un desvaído violeta para el miedo.

La familia de Riley es de raza blanca. Las amigas de Riley son de raza blanca. Los compañeros de clase en San Francisco son de raza blanca o, a lo sumo, de piel un poco oscura, tal vez hijos de sudamericanos o descendientes de africanos o brasileños que ya no recuerdan apenas cuales son sus orígenes. La profesora es negra pero de hace varias generaciones, del estilo de Barack Obama. El novio imaginario de Riley es un chaval engreído, blanco, al que le encanta hacerse “selfies”, cortado por el patrón del “moderneo” y el hedonismo. El único personaje con “pintas” que aparece en la película, con piercings, tatuajes, pelo teñido y vestida de negro estilo gótico, tiene el honor de ser la dependienta de la pizzería del barrio.

Riley en el colegio, en San Francisco,

INSIDE OUT – Pictured: Riley Andersen. ©2015 Disney•Pixar. All Rights Reserved.

En cuanto a los personajes creados para dar vida a los diferentes sentimientos, de nuevo, encontramos el modelo patriarcal-machista. “Alegría” es una muñequita preciosa parecida a Campanilla –el hada de Peter Pan- que irradia luz; “Asco” es una mujer tipo femme fatale, de largas pestañas, mirada seductora y peinado perfecto de peluquería; “Tristeza” es regordeta y, como no podía ser de otra manera, lleva unas gruesas gafas de pasta. Todo personaje triste, bobalicón o risible tiene que llevar gafas, de otra manera, ¿cómo lo identificaríamos? De nuevo, los miopes agradecemos este pequeño detalle que mantiene intacta la figura del “gafotas” en el imaginario infantil. “Ira” es un hombre musculoso, tipo armario empotrado, de mirada ceñuda, al que podríamos ver salir de cualquier gimnasio de nuestra ciudad –extrapolándolo a la realidad-; “Miedo” es un hombrecillo escuchimizado, alargado, de ojos saltones que podría asemejarse a ciertos intelectuales o escritores retraídos que hemos visto en muchas películas estadounidenses.

En “Del revés” las emociones son las que mandan, dentro de nuestro cerebro, pero los estereotipos, los prejuicios y el statu quo permanecen, lamentablemente, “del derecho”.

Anuncios

3 comentarios en ““Del Revés”, una lección de animación y de estereotipos

  1. Excepcional resumen de la típica película Disney o cualquiera de sus variedades, crean un mundo falso donde luego existen un montón de niños que al no conseguir estas expectativas, que creen que son las normales para ser felices se derrumban. En resumen, sigue siendo una vergüenza, habría que boicotear este tipo de películas para que no se volvieran a hacer

    gracias

    Me gusta

  2. Hola! El corto de los volcanes es por un cantante hawaiano que hizo la versión de la canción de over the rainbow y era sumamente gordo… Y su novia o mujer una chica delgadita y muy mona, es un homenaje por que se murió y por lo que leí, querían que se pareciesen un poco…

    Me gusta

    • Gracias por la información y por el comentario. Sigue siendo una elección marca Disney que responde a los estereotipos que lleva décadas fomentando. Porque los modelos se eligen, incluso cuando provienen de la vida real.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s